De la juventud a la madurez: ¿qué decisiones debemos tomar en la vida?



Se suele decir que somos las decisiones que tomamos y, aunque es cierto que nuestras elecciones a menudo nos definen, no todas ellas son igual de importantes. Hay una serie de momentos en la vida en los que nuestra trayectoria puede tomar caminos distintos, y están inevitablemente determinados por ese tipo de decisiones decisivas. Aquellas que, cuando echamos la vista atrás, las diferenciamos entre un “qué bien que lo hice así” y un “cómo me arrepiento de aquello”. Algunas de esas disyuntivas están marcadas por la vida personal, desde el momento en el que queremos optar por un trabajo determinado o formar una familia, y dependen casi exclusivamente de nuestro propio instinto y deseos. Otras muchas, en cambio, tienen que ver con nuestra economía, y ahí a menudo necesitamos algo más de ayuda.

Dentro de estas decisiones económicas, las necesidades varían a lo largo de nuestra vida. No es lo mismo plantearse la compra de una primera vivienda que buscar una segunda más grande porque nuestra familia se amplía, o plantearse los años de la jubilación de manera que podamos disfrutar del esfuerzo de años de trabajo. Es el llamado Ciclo Financiero de la Vida, del que nos habla Banco Mediolanum en su última campaña, Te lo digo a mí. En ella, además de mostrarnos la importancia que pueden tener esas decisiones en distintos momentos de la vida, nos explican que todos ellos están conectados. Lo que hagamos hoy tendrá repercusiones en el mañana, especialmente en lo relativo a nuestras finanzas. En el cortometraje, Lola Dueñas se encuentra con su yo del pasado y su yo del futuro, entablando una conversación en la que se muestran esos vínculos a través de lo que elegimos entre nuestras distintas etapas vitales.

Preparar el terreno

La juventud es una etapa crucial de nuestras vidas, el momento en el que empezamos a tomar un camino determinado y realizamos las primeras decisiones trascendentales. ¿Qué estudiar? ¿Dónde hacerlo? ¿Cómo me voy a vivir fuera de casa de mis padres? Al mismo tiempo, la falta de experiencia y de perspectiva puede ser un inconveniente si no nos planteamos aspectos importantes que más tarde podemos echar en falta.

Formarse de la mejor manera posible para desarrollar una buena carrera laboral es una de esas preocupaciones de muchas personas a partir de la mayoría de edad. Según datos del Ministerio de Educación, un máster en España cuesta más de 2.000 euros de media, lo cual nos plantea una inversión importante, especialmente en ese momento vital. Contar con el asesoramiento de un especialista en finanzas puede resultar entonces una ayuda muy necesaria.

Ese es el propósito de Banco Mediolanum, que pone a disposición de sus clientes la figura del Family Banker, un experto con el que poder consultar todo tipo de cuestiones económicas y que escucha las necesidades y particularidades de cada persona, con el que se puede contactar de manera constante. Este Family Banker nos puede asesorar, en esta etapa de la vida, sobre cómo realizar nuestros primeros planes de ahorros o cómo anticiparnos y plantearnos otras decisiones para el futuro.

El momento de afianzarse

Cuando llegamos a una etapa más madura nuestras necesidades cambian, así como probablemente nuestra manera de ver la vida. En ese momento empezamos a proyectar más a largo plazo, sin desatender por supuesto otras decisiones más urgentes, como la compra de una vivienda, un automóvil o gestionar nuestros ahorros. Por ejemplo, y según el Instituto Nacional de Estadística, cada hogar en España gasta de media al año más de 4.500 euros en colegios, extraescolares y clases particulares, mientras que los estudios universitarios requieren de más de 4.200 euros de media.

Cómo hacer frente a lo que está sucediendo en ese ciclo, así como preparase para el futuro, es parte de lo que puede hacer un Family Banker por nosotros. Según el último barómetro del Ahorro de Inverco, tan solo el 26% de los adultos de entre 39 y 50 años ahorra para complementar la jubilación. Además, estar preparados económicamente ante imprevistos nos permite ser más flexibles cuando estos llegan y sobreponernos mejor a las situaciones complicadas.

Recoger lo sembrado

La madurez siempre debería ser la etapa de nuestra vida en la que disfrutamos de todo lo que hemos conseguido, de los propósitos alcanzados y la satisfacción de haber completado nuestro plan de vida. Al igual que en el cortometraje Te lo digo a mí, si en este momento de la vida nos encontrásemos con nuestro yo de hace 25 años, nos gustaría poder darle las gracias por aquellas decisiones que tomamos en el pasado y que han acabado por hacernos la vida más fácil.

En un momento en el que, según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la pensión media de jubilación en España es de casi 1.200 euros, 800 en caso de los autónomos, estar preparado para esta etapa es crucial, sobre todo si tenemos en cuenta que la esperanza de vida actual es de 83 años, lo que supone cerca de dos décadas de jubilación. Anticiparse a este ciclo es algo que agradeceremos, y para ello contamos con la experiencia de los más de 1.000 Family Bankers de Banco Mediolanum.