El entorno de Puigdemont logra hacerse con la marca Junts per Catalunya | Cataluña




Un acto de la dirección de Junts per Catalunay en Bruselas, en diciembre del año pasado.LEO RODRÍGUEZ / EFE

El partido Junts per Catalunya ya es del entorno del expresidente Carles Puigdemont. El registro oficial del Ministerio del Interior ya recoge el cambio de titularidad y de domicilio de la marca que el PDeCAT y Puigdemont disputan. La formación heredera de Convergència considera que el cambio no se ha hecho acorde a la ley y no descarta ir a los tribunales.

La dirección del PDeCAT, con un buen grupo de los alcaldes más votados de la formación, plantaron cara a los deseos del entorno del eurodiputado, que insistía en que el partido se disolviera en una formación de nuevo cuño. Tras el fracaso de meses de negociaciones para encontrar una salida, hace una semana Puigdemont anunció la creación de su partido, sin tener en cuenta a los neoconvergentes.

Teóricamente ambas partes siguen negociando, de manera discreta, para evitar la rotura pero el cambio de titularidad de Junts per Catalunya es un golpe duro para el PDeCAT, pues era una de sus bazas para negociar. Junts se puso en marcha para las elecciones al Parlament del 21 de diciembre de 2018, tras la aplicación del artículo 155. El PDeCAT, entonces coordinado por Marta Pascal, cedió ante las pretensiones del huido a Bélgica para que hiciera la lista que quisiera y esconder las siglas. La marca fue registrada por una trabajadora del partido, muy cercana a Pascal, Laia Canet.

Según el registro del Ministerio, como avanzó Catalunya Ràdio, el representante legal de la formación ahora es Carles Valls, el alcalde de Balenyà. Es uno de los firmantes del manifiesto con que se daba el pistoletazo de salida al nuevo partido del expresident. De acuerdo a este fichero, también se ha cambiado el domicilio de la formación. Pasa de estar en la Rambla de Catalunya a la Avenida Diagonal.

Un portavoz del PDeCAT ha asegurado que consideran que el cambio de titularidad no se ha hecho acorde a la ley y que darán la batalla jurídica para mantenerlo.